Receta de Eva Scialò

Fusilli con Ricotta (Fusilli con Ricotta)

En Nápoles existe una regla que todos siguen: el ragú no se tira. Muchas de las recetas napolitanas tradicionales, llevan las sobras de ragú del almuerzo del domingo como ingrediente principal. Está, por ejemplo, el célebre “scarpariello” o maccheroni – que no se debe confundir con macaroni - que se hacía con las sobras del ragú y abundante queso parmesano rallado. Es una receta que los zapateros solían prepararse los lunes en sus talleres (y a veces incluso más días). Otra receta auténtica es la frittata di maccheroni o “tortilla de macarrones”, un lujo para cualquiera de las cuatro estaciones y primer ejemplo de comida callejera de la historia. O de nuevo, la “pasta ripassata”, una versión light de la tortilla. Sin embargo, una de las recetas más sabrosas hechas a base de las sobras del ragú son sin duda los “maccheroni con ricotta”, la ricota es un queso blando y dulce que crea un buen contraste con el sabor fuerte del ragú, dándole una textura cremosa y sabrosa. Tradicionalmente esta preparación se hacía con Mafalda, pero hemos dado un toque de innovación eligiendo, entre los formatos cortos - reagrupados comúnmente bajo el nombre de «macarrones» -, los fusilli, que recogen entre sus hélices la salsa espesa de ricota con una explosión de sabor. Pensándolo bien, en Nápoles, al cocinar ragú solemos hacer más cantidad de lo necesario, a propósito.

  • 4
  • 40 minutos
  • baja
  • pasta

Ingredientes para cuatro personas

 

320 g de fusilli cortos
q.b. de ragú avanzado

140 g de ricota de cabra o vaca
c.s. de parmesano o pecorino romano rallado

 

Preparación

 

Poned al fuego una cacerola llena de agua para la cocción de la pasta. Esperando que llegue a hervir, triturar la ricota con un tenedor para hacerla más cremosa y fácil de trabajar.

 

 

Mientras que los fusilli se cuecen, calentar también el ragú en una cacerola. Retirar los fusilli «al dente» y ponedlos en un bol.

Mientras están calientes condimentar con la ricota.

Añadir el ragú caliente y mezclar, si hay restos de carne todavía mejor.

 

 

Condimentar con un poco de parmesano o pecorino romano rallado y, si se desea, espolvorear un poco de pimienta negra molida y servir.