Penne «alla disgraziata»

Cada plato tiene su propia historia, y esta historia, con el paso de los años, se convierte en el patrimonio de cada familia, los pequeños detalles pueden perderse pero el sentido se mantiene intacto. Por esta razón, podemos aprender universalmente detalles de cada receta familiar. Ésta, probablemente menos conocida que otras, revela en su nombre algo sobre la cultura napolitana. Mientras en el italiano estándar el término «desgraciado» significa “una persona que cae en una desgracia, que es desafortunado y miserable», en las familias napolitanas, la mayoría de las veces, es utilizado como un término cariñoso, es una forma de definir a un pícaro de forma benévola. Los “desgraciados” verdaderos, en Nápoles, no existen. Los “Penne alla disgraziata” son un plato que merecen su nombre en el que la simplicidad y la buena mano consiguen una combinación única de sabores. La tradición requiere cocinar el tomate con albahaca. En esta receta, de hecho tenemos perejil, tomate pelado cocinado ligeramente, ajo picado y, para los que les gustan los sabores fuertes, un buen pimiento. Esta es la historia de mi familia, mi padre suele contarme muy a menudo esta receta con mirada soñadora.

Ingredientes

  • 320 g de penne ziti lisce
  • 20 tomates pelados
  • 2 dientes de ajo
  • c.s. de perejil
  • c.s. de aceite de oliva
  • pimiento fresco, si se desea
  • 4
  • 20 minutos
  • Fácil
  • Pasta

Preparación

1

El ajo juega un papel fundamental en esta preparación. Después de haberle quitado el centro, picar en trozos gruesos con un cuchillo.

2

En una sartén, con un chorro de aceite abundante, dorar el ajo picado, solo durante unos segundos, la tradición dice que no coja color.
Añadir luego los tomates pelados, sin líquido o puré de tomate en el cual se conservan normalmente, y desmenuzarlos a mano en trozos gruesos. Salar al gusto y cocer durante unos minutos.

3

Picar el perejil lavado y bien seco con un cuchillo. Deberá estar muy fino porque es un ingrediente muy importante en este plato.

4

Cocer los macarrones «al dente», escurrir con cuidado y condimentar. Si se desea el pimiento, utilizarlo fresco y crudo antes de emplatar.